EL ESPACIO DESHABITADO

 

                 Mi proyecto. Nuestro proyecto         

 

Estamos cerca de un nuevo paradigma. Un nivel superior de conciencia. De crisis de identidad y de valores.  Por ello, todo ser humano debería comenzar a pensar en SU PROYECTOSu punto de partida. EL YO. Pero un YO ajeno al narcisismo. Un YO que emerge por un “TÚ”, formado desde el inicio, desde ese Origendel cual venimos todos y al que regresaremos.

 

En este Proyecto  el horizonte son los otros, el tú.

 

Amarás al prójimo como a ti mismo”

 

Eso lo está pidiendo a gritos la escala de valores de este paradigma.

 

Valores que hacen crecer en alzada y profundidad derespeto,  solidaridad, compasión, empatía y otros muchos más.

 

Los antivalores actúales detienen la evolución como seres humanos, deterioran el mundo mentalfavorecen la sumisión y la debilidad, el miedo, la corrupción  y el “sálvese quien pueda”.

 

Este proyecto debe realizarse día a día.  Levantarse tantas veces como caemos y  ayudar al que está cerca cuando no puede levantarse. Percibir más allá de lo material ytomar conciencia de nuestra esencia y propósito de vida.

 

Mi proyecto, nuestro proyecto,  es un descubrir continuo  y explorar la vida teniendo conciencia de que no estamos solos.

 

 

La Humanidad como horizonte CONSCIENTE  

INMÓVIL Y DESIERTA

 

Lúcida, inmóvil, desierta, la conciencia está entre paredes; se perpetúa. Nadie la habita ya. Todavía hace un instante alguien, decía  decía yo,alguien decía mi conciencia.
¿Quién? Afuera había calles parlantes, con colores y olores conocidos. Quedan paredes anónimas, una conciencia anónima. Esto es lo que hay: paredes, y entre las paredes, una pequeña transparencia viviente e impersonal. La conciencia existe como un árbol, como una brizna de aire. Dormita, se aburre. La pueblan pequeñas existencias fugitivas, como pájaros en las ramas. La pueblan y desaparecen. Conciencia olvidada, abandonada entre las paredes, bajo el cielo gris. Y éste es el sentido de su existencia: que es conciencia de estar de más.  Se diluye, se desparrama, trata de perderse sobre la pared parda, a lo largo del farol o allá en el humo del atardecer. Pero no se olvida jamás; tiene conciencia de ser una conciencia que se olvida. Es una suerte
 
LA NÁUSEA        
Jean-Paul Sartre
 
Siempre supe que era necesario llegar hasta este espacio deshabitado. Ahora, siento que no estoy sola. Reconozco otras conciencias y ellos no me ignoran.  
Este es un  lugar sin  paisaje y sin camino. 
Pero existe.

¿ERA ÉL?

Fue él,  de nuevo, el que me hizo despertar.

Siempre estuvo ahí.

Algunas veces lo olvido. Pero, ahora,  todo es diferente.

Él tampoco, cuando decía:

 

"Algo me ha sucedido, no puedo seguir dudando. Vino como una enfermedad, no como una certeza ordinaria o una evidencia. Se instaló rápidamente"    La NáuseaJ.P. Sartre

 

Desde ayer, algo que permanece se ha instalado.

 

De nuevo vino a visitarme mi amigo J.P Sartre. Siempre viene cuando lo necesito.

 

Le pregunté:

 

-         ¿Qué ha cambiado?

 

No contestó.

 

Estuve meditando y creo que soy yo quien ha cambiado.

 

Sin embargo, sigo siendo inquilina de espacios ausentes.

 

Me siento inquilina de superficies insólitas por descubrir.

 

Inquilina de jardines por construir.

 

Inquilina de acotaciones extrañas.

 

¿Vacuidad?

 

Tanto desatino no abraza la cordura

 

¿Tendré la respuesta?